NutriWellness.lifeCecilia Barra
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Un ratito para vos

No tenés que resolver
todo ahora.

Una pausa para mirar alrededor, escucharte y elegir un próximo paso posible. Sin hacerlo perfecto.

Necesito una pausa →
Tres maneras de probar

Respirar, sin exigirte.

Estas prácticas pueden acompañar un momento de tensión. No buscan borrar lo que sentís ni reemplazan atención profesional. Elegí una; no hace falta hacer las tres.

01Observar la respiración

Sin cambiar nada

  1. Buscá una posición cómoda. Podés dejar los ojos abiertos.
  2. Notá cómo entra y sale el aire, sin hacerlo más profundo ni más lento.
  3. Si te distraés, volvé con amabilidad. Probá unos instantes y elegí si seguir.
02Un ritmo cómodo

Con una cuenta suave

  1. Dejá entrar el aire suavemente y contá hasta 3, solo si te resulta cómodo.
  2. Soltalo con suavidad contando lo mismo. No retengas el aire entre una fase y otra.
  3. No hay un número que alcanzar: acortá la cuenta o dejá de contar si te incomoda.
03Notar el movimiento

Una mano que acompaña

  1. Si te gusta, apoyá una mano sobre el abdomen, sin presionar.
  2. Respirá con naturalidad y observá el pequeño movimiento bajo tu mano. No hace falta inflar la panza.
  3. Soltá los hombros si podés. También podés retirar la mano y volver a mirar alrededor.
Un anclaje sencillo

Volver a lo que está acá.

No necesitás concentrarte en el cuerpo si eso te incomoda. Podés elegir solo mirar o escuchar. Hacelo en un lugar seguro, no mientras manejás.

Paso 1 de 4 · A tu ritmo

Mirá alrededor

Con los ojos abiertos, encontrá tres cosas que puedas ver. Nombrá un color o una forma. Si mirar no es una opción para vos, elegí un sonido o una textura.

Podés saltear pasos o dejarlo acá. No hay nada que completar para hacerlo bien.
En la mesa

El plato no es un examen.

Un bocado con curiosidad

Si te resulta agradable, observá un color, un aroma o la temperatura de tu comida. Probá un bocado y notá su textura. Después seguí comiendo a tu manera: no necesitás contar masticaciones ni comer siempre en silencio.

Escucharte también es comer

Preguntate si necesitás más comida, otra cosa o compañía. Hambre y emociones pueden aparecer juntas. Esta pausa no es una condición para comer ni una forma de comer menos. Si te vuelve más pendiente o ansiosa, dejala.

Entender el hambre emocional →
Sin positividad obligatoria

Algo pequeño que te sostuvo.

“Hoy me hizo bien…”

Un mensaje, una comida rica, un rato de sol o alguien que te escuchó.

No tenés que agradecer una situación dolorosa ni buscarle un lado bueno. Si hoy no aparece nada, podés cambiar la pregunta: “¿Qué haría este momento un poquito más llevadero?”

¿Qué necesitás ahora?

Comida, descanso, compañía, un límite o varias cosas juntas. Elegí una acción pequeña: preparar algo para comer, pedir ayuda concreta o escribirle a alguien de confianza.

Explorar lo que necesito →
Sobre estas herramientas

Propuestas educativas, no tratamientos ni pruebas diagnósticas. No prometen calmarte en un tiempo determinado. Podés detenerte o saltar cualquier paso.

Para ampliar: NHS · respiración suave, Guy’s and St Thomas’ · atención plena y National Center for PTSD · anclaje al presente.

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